5 oct. 2013

¡Portátil al agua!

No se trata de una receta ni de un experimento ni de un chiste o de lago que le pasó a alguien que conoce Fulanito. No. Todo ocurrió hace un par de días mientras hablábamos por Skype con mis padres. Sofie como siempre iba de un lado para otro haciendo sus gracias, soltando sus charlitas y presumiendo de sus avances. Todo iba bien... hasta que le entró la sed. Empezó a beber agua como de costumbre en su vaso. No suele ser muy patosa ni rompe las cosas, la verdad. Así que tras beber unos tragos, digo yo que pasó por su mente algo así como "Si yo tengo sed, mi abuela también" Así que rápida como un rayo ahí que acercó el vaso a la pantalla y empezó a dar de beber a la nada mientras oía un "¡Pero Sofie"! torpe que se me escapaba de los labios al ver que no me daba tiempo a hacer nada salvo apagar a toda leche el ordenador y secarlo con un paño. 

En esas estoy. Esperando un tiempo prudencial para ver si se recupera por sí mismo o tengo que llevarlo a algún sitio. Esa misma tarde iba a guardar todos los datos y fotos a un disco duro no fuera a ser que pasara algo y la vida se me adelantó como de costumbre. Ahí tengo el pen drive que quería pasar con las últimas fotos de Sofie a su carpeta antes. Ahora mi mente intenta recordar todo lo que contenían las diversas carpetas mientas voy poniendo velas para que esto quede en una simple anécdota. ¡Ay madre que follón!