9 oct. 2013

En el kita

A la tercera va la vencida. Hoy por fin Sofie ha estado despierta en la guardería. Más que una guarde es un grupo de juegos unas horas al día. A ver si un día escribo sobre los kindergarten. Cuesta sangre, sudor y lágrimas conseguir una plaza. Los dos días anteriores llegaba tan dormida que no había quien la despertara. Como es la semana de adaptación, se va quedando cada día más tiempo. Parece que la cosa va a ir rodada.

Lo malo es que me lo estoy perdiendo. Justo estas dos semanas estoy haciendo un curso de esos que implican estar fuera de casa casi todo el día. Nunca pensé que no estaría para hacerle la foto de su primer día de guardería. Puede sonar estúpido pero cuando has dejado todo para estar dedicándote a ella y a tu marido, estas cosas parecen un mundo.

No estoy acostumbrada a estar tanto tiempo sin ella y, ¿sabéis qué?, que tampoco quiero acostumbrarme y estoy deseando terminar el curso y volver a disfrutar de Sofie.