18 may. 2013

Gwitmo

Así se llama nuestro gato. En breve cumple seis años y hace ya cinco que lo adoptamos. Siempre he sido partidaria de la adopción o la acogida en lugar de comprar un animal. Es un gato especial y no lo digo sólo yo: te espera en la puerta, busca tu cariño, te sigue por la casa, te pide jugar... Tener una mascota es un gran beneficio para un bebé y para toda la familia. Me gusta sentirlo hecho un ovillo a mis pies por la noche, que venga por las mañanas ronroneando a despertarnos y rascarlo mientras estoy viendo la tele. Sofie adora a su gatete y él se deja querer y juega con ella. Sofie lo abraza, le tira besos, juegan al escondite y al pilla pilla... Se entienden fenomenal. 

Los animales hacen que nos mostremos más cariñosos, que seamos más responsables. Sofie sabe que no es un juguete y que no puede maltratarlo y viceversa y ahora parece que pueden ayudar a no desarrollar alergias en un futuro. Al principio no sabíamos cómo iba a encajar eso de ser el príncipe destronado pero afortunadamente cada uno sabe cuál es su lugar. Incluso cuando era pequeña vigilaba a todo aquel que se acercaba a la niña y se mantenía alerta. Instinto de protección.


Es el mejor gatoperro de la historia.